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El sol y el espacio serán las fuentes energéticas del futuro

Las oportunidades para Chile están en exportar energía a Brasil y crear discos solares. En casos como el de Corea, la propuesta es futurista: traer energía desde fuera del planeta.

Por: Alejandra Melo Z. | Publicado: Jueves 10 de mayo de 2018 a las 04:00 hrs.
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Hace unos años, el estadounidense Paul Werbos, científico y exasesor del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en materia energética, dijo que Chile tenía el potencial para ser Arabia Saudita de Latinoamérica, en relación a la exportación de energía solar. En una nueva visita al país, esta vez por el lanzamiento de la nueva etapa del Centro de Investigación en Energía Solar –SERC-, explicó que podemos ser potencia en energía solar, no sólo exportándola a países de la región, sino también ejecutando las oportunidades que EEUU aún no toma.

“Las exportaciones de Chile en cobre son US$ 20 mil millones al año y la potencialidad de la energía solar es cuatro veces más grande, y aunque se están haciendo grandes cosas, se necesitan esfuerzos especiales para lograr mayores cifras”, comenta.

Entre ellas destaca tres esfuerzos fundamentales: en primer lugar, crear un marco legal para un acuerdo con Brasil, para que el sector privado construya líneas de trasmisión; luego, crear un plan de negocio para los inversionistas y, por último, generar y financiar mayor investigación y desarrollo (I+D) sobre tecnologías solares, focalizadas en áreas especializadas.

“Creo que el negocio total podrían ser US$ 100 mil millones. El requisito más importante para obtener el dinero es que haya un mercado y el de Latinoamérica es más grande que hace dos años. Brasil tiene algunas dificultades para satisfacer las necesidades de energía y probablemente necesite ayuda de Chile. Una estimación del mercado es de 1 terawatt (un billón de watts) por hora, es decir mil terawatt por año”, explica Werbos.

Otro de los desafíos que Chile puede tomar, según Werbos, es la instalación de torres de poder, una tecnología de concentración solar, que es la más popular en Atacama, porque tiene almacenamiento, un plus para la industria minera.

“Las compañías de investigación solar tienen acuerdos para producir esto a 6 centavos de dólar el kilowatt en Atacama y está firmado por 6 centavos, siendo que el costo normal son 10. Aún a 6 puedes tener muchas ganancias, llegar hasta el potencial de US$ 100 millones”, asegura.

El experto agrega que un tercer gap que podría resolver Chile, porque en EEUU no se ha desarrollado, es el disco solar. Para ello, una opción es trabajar con alguna universidad estadounidense que sepa del tema, y así reducir costos. La recomendación no es al azar. Werbos asegura que hace 10 años los laboratorios Solar Sandia, en Nuevo México y Arizona, hicieron una demostración de esta tecnología y su estimación de 5,8 centavos de dólar, por kilowatt hora.

“Es algo que se podría desarrollar; podría tener muchas aplicaciones y si Chile tuviera la propiedad intelectual de este nuevo motor (el que se utiliza para generar esta energía), podría generar mucho dinero, aumentar la productividad, y sólo usar lo que hay para construir los motores y los paneles”, explica.

El futuro

La principal función de Werbos es como científico y desde esa visión, dice, es mejor tener un portafolio mixto de diferentes tecnologías, algunos proyectos para necesidades energéticas inmediatas, y otras más a futuro, posiblemente con más riesgos, pero con mejores resultados.

Para Corea del Sur, por ejemplo, su recomendación es traer energía del espacio.

“No es tan práctico, pero no es una locura, porque en Japón han desarrollado nuevas tecnologías para transmitir microondas, han invertido en energía para transmitirla a la tierra y en EEUU también se han desarrollado importantes tecnologías, sabemos cómo hacerlo, el problema es el precio”, detalla. Recuerda que en 2014 se publicó un libro sobre un nuevo diseño de cómo construir plantas solares en el espacio, cuyo autor trabajó en la NASA muchos años para estimar el costo real, que se acercaba a los 9 centavos de dólar por kilowatt hora.

Si eso no resulta, agrega, hay otra opción y no es precisamente importar energía de China o trabajar con energía nuclear, sino recurrir a la todavía peligrosa tecnología cuántica, que según reconoce, sus avances son tan aterradores como traer a Terminator a la realidad.

“Si esto se convierte en un sistema inteligente podría controlar los autos, las armas, la electricidad, las fábricas, un sistema inteligente podría controlarlo todo y ser más inteligente que los humanos y no sabemos si eso será bueno o malo y si pensamos bien, lo podemos hacer bien, pero si pensamos sólo en el negocio de corto plazo podría ser muy malo y eso es lo que me preocupa”, concluye.


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Paul Werbos

Este estadounidense de 70 años tiene un extenso curriculum. Fue director de la National Sciencie Foundation de Estados Unidos hasta 2015. Alcanzó fama en 1974, cuando en su tesis doctoral de la U. de Harvard describió por primera vez el proceso de entrenamiento de las redes neuronales artificiales. Además posee masters de la London School of Economics y Harvard. Es autor de varios libros, entre ellos, "Las raíces de la retropropagación" y actualmente es miembro del Consorcio de Investigación de Energía Solar de Chile.

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